Mi viaje a Sri Lanka me conectó con una de las experiencias más conmovedoras de mi vida. En un vuelo, al azar, empecé a ver una película que me transportó a los días posteriores al devastador tsunami de 2004 en Sri Lanka. Fue un recordatorio vívido de un evento que marcó a la nación y, también, mi propia historia como reportero.
Si me sigues, sabrás que estuve en Sri Lanka justo después de aquella tragedia, documentando para el diario Público la desesperación y la resiliencia de quienes luchaban por sobrevivir. Las imágenes de dolor, de vacío, de la agonía del hambre, quedaron grabadas para siempre. «Ver escenarios apocalípticos con cuerpos esparcidos por todas partes es extremadamente brutal. Pero ser testigo del dolor de quienes intentan desesperadamente sobrevivir puede ser mucho más impactante y difícil de afrontar. Desde un punto de vista emocional, no creo haber pasado por una experiencia así», escribí entonces.
Esas imágenes, ese dolor, nunca se borraron de mi memoria. Tampoco de la de Kamani da Silva, cuya casa se convirtió en un santuario de la memoria: el Museo de Fotografía del Tsunami de Telwatta.
Museo de Fotografía del Tsunami de Sri Lanka: Un Viaje Emocional a Telwatta

Kamani da Silva es una mujer de una fortaleza inquebrantable, a pesar de la tristeza que aún hoy se refleja en su mirada. Ella misma fue testigo de la furia del mar aquel 26 de diciembre de 2004. Tras la primera oleada, huyó tierra adentro, guiada por un ruido atronador e inexplicable. Fue la segunda ola, la gigantesca, la que lo arrasó todo. Su casa, como casi todas en el pueblo de Telwatta, a solo tres kilómetros de Hikkaduwa, quedó completamente destruida. El escenario era apocalíptico, la destrucción casi total. Un tren que unía Colombo con Galle fue arrastrado por las aguas, cobrándose 1.500 vidas. En todo el país, decenas de miles de personas murieron o desaparecieron. Fue un día triste, muy triste.

Afortunadamente, toda su familia sobrevivió, pero ninguna vida queda intacta tras una tragedia de tal magnitud. El dolor es profundo y persistente. Para combatir ese dolor acumulado, Kamani, con la ayuda de un amigo holandés, fundó en abril de 2007 el Museo de Fotografía del Tsunami en Telwatta. Un monumento conmemorativo, un homenaje a todas las víctimas, y un espacio para sensibilizar no solo sobre los desastres naturales, sino también sobre aquellos provocados por el hombre. «Queremos mantener vivas las historias del tsunami para las generaciones futuras y mostrar a otros lo que pasó», me confió.

El museo, ubicado en la humilde casa de Kamani, es un espacio crudo, auténtico y profundamente impactante. Lejos de las paredes blancas y la iluminación cuidada de un museo convencional, aquí encontrarás una cabaña con suelo de tierra y techo de láminas de zinc. Pero es precisamente esa sencillez lo que lo hace tan poderoso. La colección, organizada con un criterio emotivo más que museístico, incluye cientos de fotografías, muchas de ellas amateurs, tomadas durante y después de la tragedia por quienes la vivieron de cerca. Relatos escritos y dibujos infantiles completan esta desgarradora crónica de lo ocurrido en Sri Lanka.
Visitar el Museo de Fotografía del Tsunami fue para mí un regreso al pasado, un doloroso reencuentro con mis propias memorias. Inconscientemente, buscaba un rostro familiar, alguien a quien había fotografiado. Vi cuerpos deformes, coches destrozados, gente desesperada. Y, sí, juraría que las fotografías aún conservaban ese olor a muerte que nunca olvidé.

Pero fue un dibujo infantil, que describía el tsunami a través de los ojos de un niño, lo que finalmente me derrumbó. Está todo ahí: la inocencia perdida, el horror indescriptible. Mis ojos se humedecieron en silencio.
Al final de mi visita, ofrecí mis propias fotografías a Kamani, con la esperanza de que pudieran ser útiles más allá de la oscuridad de mi disco duro. Por respeto a las víctimas y porque Kamani merece todo el apoyo. El Museo de Fotografía del Tsunami no es solo un lugar de recuerdo; es un faro de resiliencia y un conmovedor llamado a la humanidad.


Guía Práctica para Visitar el Museo del Tsunami en Sri Lanka
Cómo llegar al Museo de Fotografía del Tsunami
El museo se encuentra en el pequeño pueblo de Telwatta, muy cerca de Hikkaduwa. Si te alojas en las playas de Hikkaduwa, un tuk-tuk te llevará al museo en pocos minutos por un precio negociado.
Para un viaje más completo, puedes seguir mi ruta en tren: tomé el tren de las 10:30 desde la estación de Colombo, llegando a Hikkaduwa alrededor de las 12:30. Desde allí, un tuk-tuk me llevó a Telwatta (negocia el precio, pagué 500 rupias ida y vuelta). Tras la visita, regresé a Hikkaduwa para almorzar y luego tomé otro tren a Galle a las 14:30. Es una forma eficiente y pintoresca de combinar la visita con otros destinos costeros.
La entrada al Museo de Fotografía del Tsunami es gratuita, pero las donaciones son cruciales y muy bienvenidas. Kamani utiliza cada rupia para una causa noble: ayudar a pacientes con cáncer. Es una razón más para contribuir, no importa la cantidad.
Dónde alojarse en Hikkaduwa
Si decides quedarte en la vibrante Hikkaduwa, que sirve como base perfecta para explorar la costa y visitar el museo, te recomiendo especialmente un lugar que combina encanto y comodidad:
🏨 Chami’s Place
⭐ Ideal para mochileros y jóvenes de espíritu
Un alojamiento con excelente relación calidad-precio, perfecto para quienes buscan un ambiente relajado y auténtico en Hikkaduwa. Disfruta de la cercanía a la playa y de una experiencia local.
Si este viaje te ha dejado pensando en tu próximo destino, quizás te interese explorar opciones de alojamiento en Génova o descubrir el legado arquitectónico de César Manrique en Lanzarote para futuras aventuras.
Seguro de viaje esencial para Sri Lanka
Viajar a Sri Lanka con un buen seguro es fundamental. IATI Seguros ofrece una cobertura excelente, incluyendo COVID-19, sin límite de edad y con opciones multiviaje. Para mí, son los más completos del mercado. Te recomiendo el IATI Estrella, que es el que suelo contratar para mis propias aventuras.
Contrata tu seguro IATI (con 5% de descuento)
Conectividad en Sri Lanka: Internet sin preocupaciones
Para estar siempre conectado en Sri Lanka, la opción más práctica es una eSIM de Holafly para Sri Lanka. Olvídate de buscar tarjetas SIM locales; solo necesitas escanear un código QR al aterrizar y tendrás datos móviles ilimitados. ¡Y con un 5% de descuento exclusivo!
Preguntas Frecuentes
¿Dónde se encuentra el Museo de Fotografía del Tsunami?
El museo está ubicado en el pequeño pueblo de Telwatta, a solo unos 3 kilómetros de Hikkaduwa, en la costa suroeste de Sri Lanka. Es fácilmente accesible en tuk-tuk desde Hikkaduwa o como parada en un viaje en tren entre Colombo y Galle.
¿Cuál es el costo de entrada al museo?
La entrada al Museo de Fotografía del Tsunami es gratuita. Sin embargo, se aceptan y agradecen enormemente las donaciones. Estas donaciones son utilizadas por Kamani da Silva, la fundadora, para ayudar a pacientes con cáncer, lo que añade un valor humanitario significativo a tu visita.
¿Qué tipo de exhibiciones puedo esperar ver?
El museo presenta una colección conmovedora de fotografías (muchas de ellas tomadas por testigos y supervivientes), relatos escritos de primera mano y dibujos infantiles que ilustran el impacto del tsunami de 2004 en Sri Lanka. Es una experiencia cruda, emotiva y profundamente personal que honra la memoria de las víctimas y la resiliencia de la comunidad.



