¿Buscas una escapada cultural y gastronómica a un destino vibrante en España? Valladolid, la joya oculta de Castilla y León, te espera. A tan solo una hora en tren de alta velocidad desde Madrid, esta ciudad histórica combina a la perfección un rico patrimonio renacentista con una energía joven y una escena culinaria y vinícola de primera. Prepárate para un fin de semana inolvidable donde la historia, el arte y los sabores te cautivarán.
| Hotel | Ideal | Reserva |
|---|---|---|
| Hotel Boutique Atrio | Parejas, lujo | Ver Precio |
| Hotel Zenit Valladolid | Familias, céntrico | Ver Precio |
| Hostel P. 44 | Mochileros, amigos | Ver Precio |
Aunque he explorado otras ciudades magníficas de Castilla y León como Salamanca y Segovia, Valladolid era una asignatura pendiente. ¡Y qué descubrimiento! Esta fiesta arquitectónica de estatuas sagradas y grandiosa arquitectura renacentista me dejó sin palabras. Un fin de semana en Valladolid resultó ser el tiempo perfecto para sumergirse en su esencia.
La degustación es una parte fundamental de la vida aquí, especialmente cuando hablamos de vino. Con cinco Denominaciones de Origen (D.O.) y veinte variedades de uva, la provincia de Valladolid es un paraíso para los amantes del buen vino. Y aunque sus viñedos tienen siglos de historia, la ciudad vibra con una energía juvenil gracias a su gran población estudiantil, hogar de una de las universidades más antiguas de España, al igual que Gante, una ciudad joven y antigua.

Nacida como un pequeño pueblo en el siglo X, la importancia de Valladolid floreció en el siglo XV. La riqueza de la época se tradujo en los innumerables edificios renacentistas que adornan la ciudad. Por un breve período, entre 1601 y 1606, incluso fue la capital de facto de España. Aunque la ciudad es famosa por su arte religioso y sus viñedos, hay mucho más que disfrutar durante una visita de fin de semana a Valladolid. Aquí te presento mis sugerencias, basadas en una llegada el viernes y salida el domingo, ajustadas a los horarios de apertura (¡recuerda siempre verificar las siestas de la tarde!).
Día Uno: Llegada y primer contacto con Valladolid
Si llegas a Valladolid un viernes por la tarde, te propongo un paseo de orientación para admirar su riqueza arquitectónica y sumergirte de lleno en su vibrante gastronomía y maridaje de vinos.
Paseo por Campo Grande y Academia de Caballería
Desde la estación de tren, el sombreado parque Campo Grande te ofrece un agradable paseo hasta el centro histórico. Entre pavos reales que deambulan libremente y preciosas fuentes, saldrás del parque con una vista imponente de la Academia de Caballería.
Tarde: Descubre el Palacio de Santa Cruz
Abierto hasta las 21:00 los viernes, el Palacio de Santa Cruz del siglo XV te ofrece una dosis de cultura antes de la cena. Establecido como universidad, el edificio aún conserva sus raíces históricas, sirviendo como residencia de estudiantes y albergando una impresionante biblioteca (requiere reserva previa para visitar).

El patio del Palacio es especialmente impresionante, con pilares de estilo renacentista y ventanas neoclásicas. El edificio también alberga el Museo de Arte Africano (abierto hasta las 19:30), con una colección extraordinaria que merece al menos una hora de tu tiempo.
Bebidas y tapas antes de la cena: Calle Cascajares
Valladolid se enorgullece de su cultura de tapas, incluso siendo sede del Campeonato Mundial de Tapas. Así que, prepárate para una copa antes de cenar en uno de los animados bares y tabernas de la calle Cascajares. Esta zona, que conduce a la fachada de la catedral, cuenta con terrazas perfectas para disfrutar de un aperitivo. Con el vermut haciendo un gran regreso en Valladolid, un cóctel a base de vino fortificado es el maridaje ideal para tu tapa.


Cena: Melêl, una experiencia gastronómica
A la vuelta de la esquina, el restaurante Melêl esconde un interior moderno tras sus mesas de terraza. Aquí, alrededor de una gran mesa comunitaria flanqueada por pantallas de vídeo que proyectan al personal comiendo y bebiendo (¡para que te sientas parte de la experiencia!), encontrarás la magia. Si optas por el menú de maridaje de vinos, tu paladar será deleitado con platos innovadores y presentaciones modernas, maridados con vinos de calidad de la región y más allá. El ambiente es divertido y las reservas son muy recomendables. ¡Fue mi lugar favorito para cenar en la ciudad!
Copas: Bizarro Bar Independiente
En las mismas calles que Melêl, encontrarás varios bares nocturnos. Bizarro Bar Independiente, un espacio acogedor para todos, es un excelente punto de partida para tomar una copa después de la cena. Si la fiesta te llama, esta ciudad estudiantil ofrece muchas más opciones para continuar la noche.

Día Dos: Explorando la esencia de Valladolid
Este itinerario de sábado requiere verificar los horarios de apertura, ya que algunos lugares, como la escuela de cocina, ofrecen clases públicas solo los sábados por la mañana.
Mañana: Taller de Cocina Española
Comienza tu sábado aprendiendo a cocinar deliciosos platos españoles en la Escuela Internacional de Cocina de Valladolid. Aunque esta prestigiosa escuela forma a los chefs del mañana de lunes a viernes, los sábados por la mañana ofrecen clases públicas que van desde tortillas hasta arroces. Deberás reservar con antelación, pero es una actividad divertida que culmina con un festín de tu propia creación.

Última hora de la mañana: Iglesia de Santa María la Antigua o Museo Patio Herreriano
Visitar la Iglesia de Santa María la Antigua, del siglo XI, puede ser un desafío debido a sus horarios variables. Sin embargo, hay buenas posibilidades de visitarla los sábados por la mañana, o al menos admirar su arquitectura gótica desde el exterior, un verdadero símbolo de la ciudad. Al lado, se encuentran los restos de unas Termas romanas, que confirmaron la presencia romana en Valladolid al ser desenterradas en 2012.
Si la iglesia no te atrae, una excelente alternativa es el Museo Patio Herreriano. Aquí, dentro de un monasterio del siglo XII bien conservado, encontrarás una impresionante colección de arte moderno, principalmente de pintores españoles.


Almuerzo: Degustación de vinos en la Vinoteca Señorita Malauva
Con más de 600 vinos, 75 cervezas y mucho más, la colorida y extravagante Vinoteca Señorita Malauva es el lugar ideal para probar los famosos vinos de Valladolid sin necesidad de aventurarse en los viñedos. El carismático Gustavo marida vinos de las cinco D.O. de Valladolid (Rueda, Cigales, Toro, Tierra de León y Ribera del Duero) con embutidos, una gran variedad de quesos y platos creativos, todos centrados en ingredientes locales. Aquí te darás un capricho, y para los no bebedores, ¡también ofrecen vinos sin alcohol!
Tarde: Admira la Iglesia de San Pablo y el Museo Nacional de Escultura
El Museo Nacional de Escultura, abierto hasta las 19:30, permite una visita relajada por la tarde a este magnífico edificio. Aunque las esculturas de Semana Santa pueden no ser del gusto de todos, la arquitectura de este gran edificio del siglo XV es motivo suficiente para visitarlo. Originalmente, este complejo religioso fue el Colegio de San Gregorio, y no fue hasta 1842 que se fundó como museo. La colección ha crecido enormemente, mostrando las importantes celebraciones de Semana Santa de la ciudad. Asegúrate de apreciar los patios, los techos ornamentados, la imponente escalera, así como la fachada de estilo isabelino del edificio y la Iglesia de San Pablo justo al lado.


Bebidas y tapas antes de la cena: Pasaje Gutiérrez
Combina una bebida antes de la cena con una porción de historia comercial en uno de los bares de cócteles dentro de este pasaje del siglo XIX. Una mezcla vintage de acero, vidrio y techos con frescos hacen de este entorno un lugar excelente para tomar una copa.
Día Tres: Despedida de Valladolid
Aprovecha tu última mañana en Valladolid para visitar algunos de los lugares más emblemáticos o simplemente disfrutar de un desayuno relajado antes de tu partida.
Mañana: Plaza Mayor y Casa de Cervantes
Comienza el día en la impresionante Plaza Mayor, una de las más grandes de España y modelo para otras como la de Madrid. Disfruta de un café mientras observas la vida vallisoletana. Luego, dirígete a la Casa Museo de Cervantes, donde el célebre autor de «Don Quijote» vivió durante un tiempo. Es una oportunidad única para sumergirse en la vida y obra de uno de los escritores más importantes de la literatura universal.
Desayuno/Brunch: Café del Norte
Para un desayuno o brunch con encanto, te recomiendo el Café del Norte, cerca de la Plaza Mayor. Ofrece una variedad de opciones, desde tostadas con tomate hasta bollería fresca, en un ambiente clásico y acogedor, perfecto para recargar energías antes de tu viaje de vuelta.
Últimas compras y despedida
Antes de marcharte, aprovecha para comprar algún recuerdo o producto local, como vinos de la región o productos de artesanía. Valladolid te dejará un sabor de boca inolvidable, una mezcla perfecta de historia, cultura y gastronomía. ¡Hasta la próxima, Pucela!
Preguntas Frecuentes sobre tu viaje a Valladolid
¿Cuál es la mejor época para visitar Valladolid?
La primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales. El clima es agradable para explorar la ciudad y disfrutar de los eventos culturales y la vendimia. Los veranos pueden ser muy calurosos.
¿Cómo me muevo por Valladolid?
El centro histórico de Valladolid es compacto y perfectamente transitable a pie, lo que te permitirá descubrir sus encantos a tu propio ritmo. Para distancias más largas, hay una buena red de autobuses urbanos.
¿Es Valladolid un destino caro para mochileros?
Valladolid ofrece opciones para todos los presupuestos. Puedes encontrar hostales y apartamentos a precios razonables, disfrutar de la cultura de tapas para comer de forma económica y aprovechar muchas atracciones gratuitas o de bajo coste, como pasear por sus plazas y parques.



