Subiendo a la cima de Pidurangala

¿Buscas una aventura auténtica y vistas que quitan el aliento sin las multitudes? En el corazón de Sri Lanka, junto a la icónica Roca de Sigiriya, se alza un gigante menos conocido pero igualmente majestuoso: la Roca de Pidurangala. Este es el secreto mejor guardado de los mochileros para capturar la imagen perfecta de Sigiriya y vivir una experiencia inolvidable. Prepárate para una ascensión que te recompensará con paisajes que te dejarán sin palabras.

Aunque nadie llega a Sigiriya solo para visitar Pidurangala, una vez aquí, sería un error perderse la oportunidad de subir a esta formación rocosa. Pidurangala ofrece una perspectiva única y una tranquilidad que difícilmente encontrarás en su famoso vecino. ¿La mayor ventaja? Pocos turistas se aventuran hasta su cima, garantizándote una experiencia más íntima y auténtica.

Dónde alojarse en Sigiriya: Tu base de aventuras

Para tu aventura en Pidurangala y Sigiriya, una buena base es crucial. Aquí te presentamos algunas de las mejores opciones, desde acogedoras casas de huéspedes hasta resorts de lujo, para que elijas la que mejor se adapte a tu estilo de viaje:

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Sigiriya Paradise InnMochileros y PresupuestoVer Precio
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The Ottunna Guest HouseViajeros IndependientesVer Precio
Jetwing Vil UyanaLujo y Experiencia ÚnicaVer Precio

Mi Ascensión a Pidurangala: Una Aventura Mochilera en Sri Lanka

Fortaleza de Sigiriya vista desde la cima de Pidurangala

Mi día comenzó en el Sigiriya Paradise Inn, mi acogedor refugio. Decidí alquilar una bicicleta, la mejor forma de sumergirse en el ambiente local. Recorrí los caminos de tierra que rodean la majestuosa Roca de Sigiriya, adentrándome en un sendero boscoso que me llevaría directamente a la entrada del templo budista de Pidurangala.

Visita Pidurangala: templo budista
Entrada al templo budista Pidurangala Rajamaha Viharaya

La historia de Pidurangala se remonta a dos milenios y medio, cuando monjes budistas habitaban las cuevas de esta roca. Al llegar, pagué la modesta entrada y me dirigí al templo. Sus muros, ricamente decorados con altorrelieves de figuras humanas y leones, narran historias ancestrales. Dentro, la serena estatua de Buda reclinado invita a la reflexión, aunque mi principal objetivo era la cumbre.

Templo Pidurangala en Sigiriya, Sri Lanka
Decoración de los muros interiores del templo; en la sala, la estatua de Buda reclinado

Saliendo del templo, dos escaleras se perdían en la vegetación. Un compañero mochilero me confirmó que ambas llevaban al mismo destino. ¡Perfecto!

Sendero en Pidurangala, Sigiriya
Primera parte del sendero en Pidurangala

La primera parte del sendero, aunque irregular, es bastante accesible. El denso bosque ofrecía un agradable respiro del sol. A medida que ascendía, descubrí una pequeña cueva que albergaba otro Buda reclinado, esta vez de ladrillo. Según los folletos, era la estatua de ladrillo de Buda más grande del mundo en ese momento. Una curiosidad más en esta aventura.

Cueva en Pidurangala Sri Lanka
Cueva en el camino a Pidurangala, cerca de la cual hay un Buda reclinado

La última sección de la subida es corta pero desafiante. No hay barandillas; es una escalada sobre rocas de granito que exige un poco de agilidad. Cometí el error de ir en chanclas (¡no lo hagas!), y tuve que descalzarme para superar los últimos obstáculos. La espera valió la pena.

Una vez en la cima, la vista era simplemente espectacular. La imponente Roca de Sigiriya se alzaba majestuosa, rodeada por una inmensidad de selva verde. Un pequeño lago y algunas casas salpicaban el paisaje, creando una postal perfecta. Me quedé hasta el atardecer, observando cómo los colores del cielo se transformaban, pintando un cuadro inolvidable. Visitar Pidurangala fue, sin duda, una experiencia que superó todas mis expectativas.

Subida a Pidurangala: vista de Sigiriya
La fantástica vista desde la cima de Pidurangala.

Con el sol casi oculto, inicié el descenso por el sendero, ahora más oscuro, pero lleno de la satisfacción de una aventura cumplida. Mi bicicleta me esperaba intacta, y regresé al pueblo de Sigiriya con el corazón lleno de recuerdos.

¿Pidurangala o Sigiriya? La Gran Pregunta del Viajero

Honestamente, recomiendo escalar ambas. Son experiencias complementarias y totalmente diferentes. Sigiriya, Patrimonio de la Humanidad, es más famosa, más fácil de escalar y con más turistas. Ofrece una inmersión en la historia real de un palacio en la cima de una roca.

Pidurangala, por otro lado, es una joya menos concurrida. Te permite caminar por la jungla, descubrir templos ocultos y, lo más importante, te brinda las vistas más espectaculares de la propia Sigiriya. Es el lugar ideal para los que buscan una perspectiva única y un contacto más profundo con la naturaleza y la espiritualidad de Sri Lanka.

Si el tiempo es limitado y tu presupuesto es ajustado, Pidurangala es una excelente alternativa que ofrece una recompensa visual inigualable por un precio mucho menor. Sin embargo, si puedes, ¡no te pierdas ninguna de las dos! Ambas enriquecerán tu viaje de maneras distintas.

Guía Práctica para tu Aventura en Pidurangala

Cómo organizar una visita a Pidurangala

La mejor hora para visitar Pidurangala es al atardecer. La luz dorada sobre la Roca de Sigiriya es mágica y crea fotografías impresionantes. Alquilé una bicicleta, y fue la opción perfecta para llegar a la taquilla. La entrada cuesta solo 500 rupias de Sri Lanka (aproximadamente 2-3 USD), y es una inversión que vale cada céntimo.

Aquí tienes algunos consejos prácticos para visitar Pidurangala:

  • Momento ideal: Preferiblemente al atardecer. La vista de Sigiriya bañada por el sol poniente es inigualable. Eso sí, planifica bien el descenso, ya que el sendero se oscurece rápidamente.
  • Calzado: ¡Olvídate de las chanclas! Necesitarás calzado cómodo y con buen agarre para la escalada final. Mis chanclas fueron un error que no quiero que repitas.
  • Hidratación: Lleva mucha agua. La humedad y el esfuerzo pueden ser considerables.
  • Vestimenta: En la zona del templo, las mujeres deben cubrirse hombros y piernas. Los hombres deben evitar los pantalones cortos. Una vez pasado el templo, estas restricciones ya no aplican para el sendero.
  • Dificultad: La subida a Pidurangala es más exigente que la de Sigiriya, especialmente el último tramo de escalada sobre rocas. Requiere cierta preparación física, pero es totalmente factible.

Explora más allá de Sigiriya

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Preguntas Frecuentes

¿Cuánto cuesta la entrada a Pidurangala?

La entrada a la Roca de Pidurangala cuesta 500 rupias de Sri Lanka (aproximadamente 2-3 USD), un precio muy accesible para las vistas que ofrece. Se paga en la entrada del complejo del templo budista.

¿Es Pidurangala más difícil de escalar que Sigiriya?

Sí, la subida a Pidurangala es considerada un poco más desafiante que la de Sigiriya, especialmente la parte final que requiere escalar sobre rocas de granito. Sin embargo, con calzado adecuado y algo de preparación física, es totalmente manejable y la recompensa visual es inmensa.

¿Cuál es el mejor momento del día para visitar Pidurangala?

El mejor momento es al atardecer. La vista de la Roca de Sigiriya con los colores del sol poniéndose es espectacular y ofrece oportunidades fotográficas únicas. Asegúrate de llevar una linterna para el descenso, ya que el sendero puede oscurecerse rápidamente.