Tabanca elalab, un viaje en el tiempo a Guinea Bissau

¿Sueñas con una aventura que te lleve al corazón de la autenticidad africana? Te invito a visitar Tabanca Elalab en Guinea-Bissau, un tesoro escondido que ha dejado una huella imborrable en mi memoria viajera. Ubicada en la remota región de Varela, cerca de la frontera con Senegal, Elalab es mucho más que un destino; es una experiencia de inmersión cultural que transforma.

Esta tabanca guineana, con sus casas construidas con materiales de la tierra y habitada por una comunidad afable y trabajadora, es el escenario de un inspirador proyecto de ecoturismo. Prepárate para descubrir un modo de vida ancestral, contribuir al desarrollo local y vivir momentos que solo Guinea-Bissau puede ofrecer. Sigue leyendo y déjate inspirar para tu próxima gran aventura.

🛖 Proyecto de Ecoturismo Elalab

✨ Inmersión Cultural, 🌿 Sostenible, 🤝 Apoyo Comunitario

Vive una experiencia única alojándote en cabañas tradicionales construidas con materiales locales, gestionadas por la propia comunidad de Elalab. Una forma auténtica y sostenible de sumergirte en la cultura guineana y contribuir directamente a su desarrollo. ¡Una estancia que va más allá de un simple alojamiento!

Ver Proyecto ➡️

Exterior de las cabañas de ecoturismo en Elalab, un proyecto que promueve el turismo sostenible.

Mi visita a Elalab fue un viaje fascinante, desde la travesía en moto y barco hasta la convivencia con sus habitantes. Aquí te comparto cada detalle de mi aventura, con la esperanza de que te animes a explorar este rincón auténtico de África.

Visitar Elalab, Guinea-Bissau
La vida vibrante en Tabanca Elalab, Guinea-Bissau.

Tu Viaje Inolvidable a Tabanca Elalab

La Aventura Comienza: De Varela a Elalab

Barco a Elalab, Guinea-Bissau
La serena travesía en barco hacia Elalab, rodeado de manglares.

Mi jornada hacia Elalab comenzó a las 9:30 de la mañana, partiendo en moto desde Varela. El horario, cuidadosamente coordinado con las mareas, era crucial para la travesía en barco. Al llegar a los arrabales de Susana, me esperaba Fernando, un pescador local que sería mi capitán. La tabanca Elalab está inmersa en un paisaje de brazos de agua, arrozales infinitos y manglares densos, haciendo que el viaje en barco fuera un espectáculo visual por sí mismo. El río serpenteaba, pintando el paisaje de verdes intensos a cada orilla.

Absorto en la belleza natural, el tiempo voló. La media hora de trayecto, bajo un sol abrasador pero placentero, me llevó a través de estrechos canales de manglares y luego por el cauce del Río Defename, hasta la orilla de Elalab. Allí, Lucas, mi guía local, me esperaba con una cálida bienvenida, listo para desvelarme los secretos de su comunidad.

Susana, Guinea-Bissau
Escenas cotidianas cerca del pueblo de Susana, antes de la travesía.

Elalab al Descubierto: Mi Experiencia Inmersiva

Guías de viaje en Elalab
Lucas, el amable guía turístico de Tabanca Elalab, compartiendo la historia de su pueblo.

Lucas me condujo a través de Elalab, una aldea sorprendentemente extensa y llena de vida. Dejando atrás la barca, conocimos a Sicadjeo, el habitante más anciano, quien con más de 100 años, posó para una foto con su nieto. A pesar de las barreras del idioma, la amabilidad de la gente de Elalab era palpable. Cada sonrisa, cada mirada curiosa, me hacía sentir increíblemente bienvenido, un factor clave para una experiencia memorable.

Viejo de tabanca Elalab
Sicadjeo, el patriarca de Elalab, un testimonio viviente de la historia de la tabanca.

Visitamos la escuela, donde los niños, con ojos curiosos, aprendían matemáticas. Respetuosamente, me retiré para no interrumpir su clase. Luego, la Iglesia, sencilla pero bien cuidada, donde Lucas me mostró el ritmo de la música que acompaña las misas. No muy lejos, un imponente baobab, árbol sagrado y punto de encuentro para las decisiones comunitarias, me recordó la profunda conexión de Elalab con sus tradiciones ancestrales.

Escuela de Tabanca Elalab
Un vistazo al aula de la escuela en Elalab, donde el futuro de la comunidad aprende.

Vacas, gallinas, cabras, niños jugando y mujeres jóvenes trabajando. Elalab bullía de vida, desmintiendo cualquier idea de un pueblo pequeño y aislado. La felicidad de estar allí era inmensa. También aprendí sobre el lugar donde los hombres jóvenes se retiran durante tres meses para el rito de la circuncisión, un evento que ocurre solo cada treinta años, cuya última celebración fue en 2001. Pude observarlo desde la distancia, respetando su sacralidad.

Visitar Elalab
Un rincón de Elalab, donde la vida rural se despliega en armonía.

Probamos frutos directamente de los árboles, observamos alfombras de arroz secándose al sol y, con la ayuda de Lucas, interactué con los siempre curiosos habitantes. Finalmente, conocí de cerca el proyecto de ecoturismo, un pilar fundamental para el futuro próspero de Elalab. Allí, resguardado del sol, disfruté de un almuerzo sencillo pero delicioso, con productos locales como arroz, pescado y verduras.

Tabanca Elalab
Una panorámica de la tabanca Elalab, un lugar donde el tiempo parece detenerse.

Aunque el calor apretaba y las mareas me obligaron a partir antes de lo deseado, cada minuto en Elalab valió la pena. Mientras me alejaba en la barca de Fernando, solo podía pensar que momentos como estos son la esencia de mis viajes. Visitar Elalab fue, sin duda, uno de los puntos culminantes de mi ruta por Guinea-Bissau, una experiencia que recomiendo a todo viajero que busque autenticidad.

Tabanca Elalab, Guinea-Bissau
La cálida sonrisa de una habitante de Tabanca Elalab, el reflejo de la hospitalidad local.

Ecoturismo en Tabanca Elalab: Una Estancia con Propósito

Ecoturismo en Elalab
El proyecto de ecoturismo en Tabanca Elalab, una iniciativa sostenible.

Entre 2014 y 2016, el colectivo de arquitectos portugueses colectivoMEL materializó un proyecto de ecoturismo único en Elalab. Han construido tres casas circulares, con capacidad para ocho personas, utilizando técnicas y materiales tradicionales. Estas cabañas ofrecen una experiencia de inmersión total en el corazón de la comunidad de Elalab.

Visitar Elalab
Las cabañas del proyecto de ecoturismo, integradas en el paisaje de Elalab.

Alojarte aquí no solo te permite vivir de cerca la vida en una tabanca guineana, sino que también contribuyes directamente a la economía local y al desarrollo sostenible de la comunidad. Es una elección consciente para el viajero que busca un impacto positivo y una conexión genuina con el destino. Para planificar tu llegada, podrías considerar dónde alojarte en Bissau como punto de partida y luego aventurarte hacia Varela y Elalab. Esta es la esencia de por qué Guinea-Bissau no se explica, se siente.

Preguntas Frecuentes

¿Es seguro viajar a Tabanca Elalab?

Sí, mi experiencia personal en Tabanca Elalab fue de total seguridad y bienvenida. Los habitantes son extremadamente afables y hospitalarios con los visitantes. Como en cualquier viaje, se recomienda tomar precauciones básicas y respetar las costumbres locales, pero la comunidad está muy acostumbrada a recibir viajeros interesados en su cultura.

¿Cómo se llega a Tabanca Elalab?

El acceso a Elalab es una aventura en sí misma. Generalmente, se llega en moto desde Varela hasta un punto cercano a Susana, donde se toma una barca que navega por brazos de río y manglares hasta la tabanca. Es fundamental coordinar el viaje con las mareas, por lo que es recomendable contar con la ayuda de guías o contactos locales.

¿Qué tipo de alojamiento ofrece el proyecto de ecoturismo?

El proyecto de ecoturismo en Elalab consiste en tres cabañas circulares construidas con materiales y técnicas tradicionales. Ofrecen una estancia auténtica y sencilla, permitiendo una inmersión completa en la vida de la comunidad. Es una opción ideal para quienes buscan una experiencia de viaje sostenible y con impacto positivo, lejos de los alojamientos turísticos convencionales.